Enric Garrido Foz (20/01/1982), más conocido por todos como Quique Garrido ha decidido “colgar las botas” tras casi dos décadas en el basket profesional. Con la camiseta de Palencia Baloncesto disputó 173 partidos, anotando 1346 puntos. En su larga trayectoria siempre ha destacado por su gran profesionalidad y amabilidad con todos los aficionados para quienes nunca escatimó una foto, una sonrisa o unas palabras afectuosas. Todos los que hacemos www.baloncestoconp.es agradecemos la deferencia que ha tenido con nosotros al elegirnos para publicar su carta de despedida como jugador y le deseamos lo mejor en su nueva vida y proyectos futuros. ¡Gracias Quique!

Una decisión correcta. Muchas gracias baloncesto.

¡Hola!

 A todos los que en algún momento de mi vida habéis coincidido conmigo gracias al baloncesto, dentro y fuera de la pista, quiero comunicaros que hoy decido colgar las botas después de 19 años en categorías FEB y dos en Alemania.

Sois muchos los que habéis estado a mi lado en algún momento, y aunque haya sido un instante efímero, me habéis aportado muchísimo y siempre os llevaré conmigo.

Soy una persona que enseguida cojo cariño y podría estar horas nombrando uno por uno a todos vosotros para daros las gracias, pero los que me conocéis, sabéis que os quiero y os llevo en el corazón.

Ha sido un recorrido mágico del que me llevo infinidad de anécdotas maravillosas que me han servido para crecer como persona y jugador. Lo mejor de esta despedida es que no supone más que un punto y seguido ya que voy a tener la oportunidad de seguir vinculado a este deporte desde otra perspectiva.

Años atrás no me veía como formador de chicos y chicas, pero he descubierto que es mi vocación. Voy a cumplir el sueño de transmitir el baloncesto que llevo dentro y los valores que implica, al menos, los que a mí me han servido en mi carrera profesional.

Cerrar esta etapa como jugador no significa que no vuelva a las canchas acompañado de mi mujer y mi hijo a jugar una pachanga, ya que “el gusanillo” siempre va a estar ahí. Tengo la gran suerte de que mi familia comparte mi pasión y estoy seguro que algún partidillo o unos tiros lanzaremos en algún parque.

Un abrazo enorme y mil besos a todas las personas que siempre me habéis dado vuestro cariño sin pedir nada a cambio.

Baloncesto es igual a familia, al menos así es en la mía.

Y hablando de familia, me vais a permitir que a ellos si los nombre: a mis padres, a mi hermana y a mi hermano. Gracias de corazón, por empujarme siempre a seguir jugando, incluso cuando alguna vez pensé dejarlo. Ahora con 39 años, os digo que sin vosotros no hubiera podido vivir esta experiencia maravillosa. Gracias por tanto amor incondicional y tanta pasión. Vuestro apoyo siempre ha sido el motor para seguir temporada tras temporada. Us estimu molt.

Os espero a todos en Berlín.

Quique Garrido Foz