La victoria de Destino Palencia en el derby ante Tizona Universidad de Burgos tiene una gran importancia porque supone haber logrado el principal objetivo de la temporada, dos partidos antes del final de la Liga Regular. El partido no fue vistoso, pero mantuvo la emoción hasta el final, ya que se decidió en el último minuto y en una acción muy protestada por el equipo burgalés, como fue la antideportiva sobre Dani Rodríguez. El resultado final (79-86) no refleja la igualdad y dificultad del choque. Por parte local no debutó su último fichaje, Mike Hall.

El primer cuarto comenzó con dominio local, ya que se jugaba al ritmo marcado por Ricardo Úriz. Es cierto que las ventajas locales eran cortas, pero a Destino Palencia le costaba encontrar el ritmo de juego. Fueron muy buenos minutos de Preston Purifoy y ya en este inicio se vio que Arturo Álvarez pensaba mantener fresco el equipo para los minutos finales, ampliando las rotaciones. Cuatro puntos fue la ventaja local al final esos 10 minutos (26-24).

Mejoría defensiva en el segundo cuarto que frenaba el ritmo anotador azulón, pero tampoco Destino Palencia anotaba con fluidez, tardando casi 6 minutos en igualar el marcador (31-31) tras canasta de Borovnjak. Los palentinos se sentían más cómodos en pista y entraban en el último minuto con 6 puntos de ventaja (33-39). Lo que vino hasta el descanso fueron una consecución de errores (triple de Iván Martínez a 30 segundos, consumir toda una posesión sin tirar y después triple de Rawson en los últimos 6 segundos estando a una falta de entrar en el bonus) que permitieron el empate local (39-39).

Entró mejor el equipo de Arturo Álvarez tras el descanso, llevando el ritmo de juego e impidiendo que Tizona Universidad de Burgos tomase el mando en el marcador. Aunque a escasos segundos del final Martínez logró empatar desde la línea de 4,60 (54-54), un triple de Purifoy hizo justicia permitiendo a Destino Palencia encarar el final del partido en ventaja (54-57).

El último cuarto fue el mejor en anotación de Destino Palencia (29 puntos), aunque los locales no estuvieron tampoco nada mal (25 puntos). Fueron 10 minutos en los que los ataques fueron superiores a las defensas en especial en lanzamientos desde 6´75. Especialmente inspirados, en este último cuarto, estuvieron los bases de Destino Palencia compartiendo muchos minutos en pista. Un partido tan igualado estaba destinado a un final apretado y apasionante. Con 78-80 se entraba en el último minuto, cuando Ricardo Uriz fallaba uno de los dos tiros libres que dispuso a 39 segundos del final. En la posesión palentina Purifoy erró un triple, pero Borovnjak despejó el balón que acabó en manos de Richotti, después en Dani Rodríguez, a quien Úriz hizo falta para parar el crono, acción que el árbitro interpretó como antideportiva. Ahí se acabó el partido porque Pope anotó los dos tiros libres de la falta y otros dos en una falta posterior (79-84). Finalmente, el resultado fue (79-86) que no refleja la igualdad vivida en los 40 minutos.

En resumen, Destino Palencia saco adelante un partido complicado, aplicando una mayor rotación en su roster y clasificándose para un Grupo de Ascenso en el que no jugará Bakari Camara. El jugador que ya dispone de pasaporte de Mali disputara el resto de temporada en el Aquimisa Carbajosa salmantino de LEB Plata.

Así valoraba Arturo Álvarez la marcha del malí:”Bakary es un jugador que ha pagado el peaje de ser rookie en Europa, pero su actitud es buenísima. Ha mejorado mucho en aspectos del juego, es más completo, pero aún necesita un período de adaptación en un club donde tenga minutos. Le deseo mucha suerte en el futuro”.
Mientras el jugador se despedía con estas palabras: “Estoy muy contento con la experiencia vivida en Palencia. He aprendido mucho aquí y he vivido grandes momentos. Usaré mi experiencia en el Destino Palencia como motor de impulso para hacerlo mejor en el futuro. ¡Gracias a todos los palentinos!”.