Partido de contrastes el vivido en A Coruña y que supuso la cuarta derrota de un Destino Palencia que continua sin saber lo que es ganar como visitante.

De inicio Arturo Álvarez puso en pista a Dani Rodríguez, Masarelli, Purifoy, Narcis y Gatell, un quinteto al que Básquet Coruña quiso castigar aprovechando la mayor potencia física de su playmaker Peciukevicius (9-2). Rápidamente el técnico de Destino Palencia cambio todo su quinteto y especialmente la presencia de Zubizarreta y Sean Smith se hizo notar en el plano defensivo, ya que lograron atascar el ataque gallego y con ello meterse en el partido para acabar el cuarto con una corta desventaja (15-10).

Una canasta de Borovnjak (15-12) inauguró el segundo parcial, pero a partir de ahí comenzó el equipo coruñés a marcar diferencias (20-12) aunque desde el triple (Zubizarreta y Richotti) lograron volver a comprimir el marcador (22-18). También desde el triple Dago Peña y Javi Vega volvían a poner una distancia cómoda en el marcador (28-18) que ya fue la tónica hasta el descanso, con un Destino Palencia que sobrevivía con una esforzada defensa, pero con poca fluidez ofensiva. El 37-27 del descanso era una noticia más esperanzadora para los palentinos que su propio juego.

Nada cambio tras el descanso, en un tercer cuarto en el que las distancias oscilaron entre los 9 y 15 puntos dejando una pobre imagen de un Destino Palencia que sufría para no irse del partido antes de tiempo, pero con un juego ofensivo en el que cada uno parecía hacer la guerra por su cuenta.

Se comenzaban los últimos 10 minutos con dos bases en pista, un Dani Rodríguez que fue mejorando según avanzaban los minutos y Zubizarreta cuyo carácter le hacían imprescindible en pista combinando los puestos de base/escolta. Cuatro puntos de Borovnjak y un triple de Dani Rodríguez en un minuto, ponían nerviosos a los locales y metían a los palentinos en partido (56-58). A partir de aquí el partido se volvió mucho más intenso aún en labores defensivas y la entrada de Gatell mejoró las prestaciones palentinas, recogiendo todo lo que rondaba el aro morado. El décimo punto de Zubi y el tercer triple de Richotti (asistencia Aitor) subía la intensidad del partido por que los gallegos tras todo el partido con ventajas cómodas, veían a los palentinos a solo 4 puntos a falta de más de cuatro minutos (62-58). Cada canasta costaba sudor y lágrimas. El 62-60 lo ponía Gatell aprovechando un rebote y anotando antes de caer al suelo. Tan bueno era el trabajo defensivo de Destino Palencia que casi 6 minutos solo recibieron 2 puntos y desde 4,60 (exceptuando la última canasta).

El final fue de infarto puesto que una gran acción de Dani Rodríguez ponía el empate (64-64) a 22 segundos. Los gallegos con una posesión para ganar/empatar perdían el balón en su pista y daban la opción de victoria a Destino Palencia, que erró su último ataque y con 9 segundos por jugar, Monaghan atacó el aro palentino con una genial canasta para dejar la victoria en casa (64-62).

El buen final de Destino Palencia, con una gran actividad defensiva y la opción de victoria es un motivo para la esperanza, pero no debe esconder las diversas carencias mostradas durante el partido, donde hay jugadores que su aportación defensiva es escasa o casi nula y especialmente en juego ofensivo donde la fluidez del juego deja bastante que desear.

Para afrontar los dos próximos partidos se debe crecer desde la defensa mostrada en los últimos minutos y trabajar en la mejoría del aspecto ofensivo.

Por otro lado, resulta llamativo que Lucho Massarelli solo haya disputado 9 minutos y que Bakary Camara ni haya saltado a pista.