No podía imaginarse un mejor inicio de liga como el realizado por Destino Palencia en su partido de anoche ante Melilla Sport Capital saldado con una victoria contundente (+31).

El equipo palentino salto a pista jugando de negro en homenaje a las víctimas del COVID-19, continúo arrollando al rival norteafricano y finalizó celebrando la victoria con la afición ausente.  Una noche inolvidable.

No fue fácil volver a la supuesta normalidad, ya que el balón debió ser lanzado en tres ocasiones en el salto inicial (afortunadamente es el único comentario arbitral a destacar del partido). Fue el preludio de unos primeros diez minutos llenos de imprecisiones. Fueron diez minutos en los que los locales sufrieron en el rebote defensivo, y ofensivamente destacaba el talento de Nico Richotti, mientras Melilla daba la cara gracias a Mikel Sanz. (20-15).

El segundo parcial tuvo como protagonistas a Lucho Massarelli y Sasa Borovnjak.  Quienes encadenaron unas buenas acciones que pusieron el 32-25. Una serie de imprecisiones locales permitieron que se apretase el marcador (32-30), situación que paró Arturo Álvarez con un tiempo muerto que dio paso a un parcial de 6-0 para irse al descanso con 38-30.

Con las imprecisiones propias de un inicio liguero, Destino Palencia mostraba su identidad defensiva y capacidad anotadora desde cualquier posición, mientras que su rival se veía incapaz de generar peligro en la pintura y se centraba en el tiro exterior.

El segundo tiempo se inició con una canasta de Melilla (38-32) que fue un espejismo ya que Destino Palencia encadenó 9 puntos consecutivos para abrir una brecha que ya fue definitiva (47-32). Para Melilla era una tortura acercarse a la zona palentina y no volvió a anotar una canasta cerca del aro, ya que sus siguientes 12 puntos vinieron desde más allá de 6,75. La ventaja iba en aumento con los mejores minutos de Sean Smith que a su habitual esfuerzo defensivo añadía dos triples (2/2), a la explosividad de Massarelli y al buen hacer de Richotti y Dani Rodríguez, fueron minutos en los que el base catalán era quien dominaba el ritmo de partido. La diferencia había llegado en dos ocasiones a los 20 puntos, pero un triple de Llorente dejó la diferencia en 17 puntos (61-44).

Los últimos diez minutos no tuvieron historia salvo empeorar la imagen melillense (seis puntos en el cuarto) y evidenciar las señas de identidad del equipo de Arturo Álvarez que en ningún momento hizo la más mínima concesión defensiva. Los últimos minutos sirvieron para dar “rodaje” a Jabari Narcis y también minutos a los menos habituales como Bakary Camara, Javi Soler y especialmente al joven palentino Adrián Foufre que hacia su debut oficial en LEB Oro.

Los 31 puntos de ventaja (81-50) son una excelente carta de presentación del proyecto de Destino Palencia para la temporada 2020/21 y un nuevo motivo de ilusión para la afición morada que aún no puede acompañar al equipo en la pista. Como reconocimiento, la plantilla morada se dirigió al fondo de la Peña Basket Morao a realizar la habitual celebración vikinga con la afición ausente, aunque desde sus casas a buen seguro que han vibrado con esta primera victoria de la temporada.

Vídeo resumen del encuentro

GALERIA FOTOS DESTINO PALENCIA – MELILLA SPORT CAPITAL