Bravo, junto a Moncasi, de lo mejor de PalenciaQuesos Cerrato Palencia 62 – Inst. Fertilidad Clínicas Rincón 61

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Hoy cabían varios titulares para explicar el partido realizado por Quesos Cerrato Palencia, como “El día que los niños casi se convierten en hombres, y los hombres en niños”, porque Francis Tomé llama así a sus jóvenes jugadores, “niños”, o bien como reza el himno del centenario del Atleti que canta Joaquín Sabina, “¡Qué manera de aprender!, ¡Qué manera de sufrir!…” porque en la noche de ayer viernes, el equipo palentino tal vez realizó su peor partido de la temporada, parte demérito palentino y parte mérito del vinculado de Unicaja, pero sobretodo hay que aprender otra vez que a pesar de las diferencias entre ambos, la confianza sobra y la suerte tarde o temprano se pierde. Al final lo que cuenta en los playoffs es la victoria sea de uno o 20, pero se esperaba más.

El partido comenzó como muchos temían, con el equipo palentino frío, y los visitantes aprovechando esa frialdad para anotar un parcial de 0 a 8 que Miquel Feliu cortaba, tras estar los locales casi cinco minutos sin ver aro.

En ese momento comenzaba una de las rachas positivas de los colegiales, cuatro puntos consecutivos de Bravo, una canasta de Moncasi en contrataque y otra de Rejón, empataba el partido. De nuevo el equipo malagueño encontraba aro, con Soulade primero desde el triple y luego Conde tras robo y contrataque, 5 puntos consecutivos pero de nuevo Moncasi, dos tiros libres, y Bravo con un triple, empataban el encuentro y a 20 segundos del final del primer cuarto, de nuevo Moncasi, anotaba para poner a los palentinos por primera vez por delante.

El segundo cuarto se iniciaba también con un pobre juego ofensivo, Bravo anotaba un triple tras casi dos minutos sin anotar ninguno de los dos equipos y como no Moncasi, ampliaba la ventaja palentina hasta los 7 puntos, 22 a 15.

El equipo de Francis Tomé lograba estrenar su parcial con un triple de Conde, tras casi 4 minutos sin ver aro, pero los palentinos, sin Bravo y Moncasi que estaban en el banquillo, veían el aro muy pequeño o bien no se atrevían a tirar cometiendo además demasiadas pérdidas.

Moncasi fue muy constante todo el partidoEl marcador palentino se paraba a 26 a falta de tres minutos para el descanso, tiempo que los malagueños, que también cometían muchos fallos, aprovechaban para dar la vuelta al marcador y llegar al descanso con 26 a 28.

Solo cuatro jugadores del Quesos Cerrato habían logrado anotar en los dos primeros cuartos, con Bravo y Moncasi acaparando la mayor parte de los puntos, un dato significativo de las dificultades palentinas para ver aro.

La vuelta de vestuarios trajo los mejores minutos de los palentinos que empataba el encuentro de la mano de Feliu nada más reanudarse el partido, unos primeros siete minutos en los que se notaba mayor ritmo en los de casa, pero también mayor confianza a la hora de buscar acciones individuales o tiros desde media o larga distancia, y tras canasta de Moncasi, con 45 a 37, Tomé pedía tiempo.

El tiempo muerto sentaba muy bien a los andaluces y se atragantaba a los palentinos, que volvían a cometer los mismos errores que habían cometido en los dos primeros cuartos, pérdidas absurdas contagiándose de la presión de los malagueños, y Clínicas Rincón se situaba a tres puntos, 46 a 43, a falta de poco más de 50 segundos, obligando a Lezkano a pedir tiempo muerto, un tiempo que no resolvía los problemas ofensivos ya que se llegaba al cuarto final con ese marcador.

Si en los dos primeros cuartos Bravo y Moncasi habían sostenido a Palencia, en el tercero había brillado Urko, en el último periodo Urko y Garrido, se unían para intentar abrir brecha, en unos primeros minutos en los que Palencia volvía a tomar 8 puntos de ventaja con 5 puntos consecutivos de Quique, que obligaban de nuevo a Tomé a pedir tiempo.

De nuevo se atragantaba el tiempo a los palentinos, y en apenas tres minutos la ventaja caía hasta los 4 puntos, a falta de algo más de tres minutos, momento en el que una acción absurda de Rejón, que entraba a canasta recibiendo falta (no señalada), no anotaba y en el rebote se le iba “la cabeza” y realizaba una clara antideportiva que le llevaba al banquillo.

Menos mal que Sabonis no aprovechaba más que un tiro libre y Clínicas se precipitaba con un tiro desde casi 8 metros, porque Quesos Cerrato anotaba el punto 62 a casi dos minutos para el final del cuarto, 62 a 59, y poco después eran los malagueños los que anotaban el 62 a 61 con el que acabaría el partido.

El jugador del Clínicas se lamenta de la derrotaEl último minuto fue un cúmulo de despropósitos de ambos equipos, con pérdidas, fallos en el tiro libre, y tiros como el último de Sabonis que pudo dar la victoria a su equipo, pero tuvo una mala elección y desaprovechó la oportunidad  de amagar y lanzar desde una distancia más cómoda que el triple que se jugó.

Clínicas Rincón fue despedido con una ovación, porque se valoró el esfuerzo de un equipo joven, que puso en la cancha todo lo que sabe, y que ganó Palencia porque falló mínimamente menos (curiosos los altos porcentajes de tiro cuando en ataque se jugó bastante mal).

Lo mejor: Ganar el primer encuentro de playoffs es lo más positivo del partido para quitarse los miedos que una eliminatoria tan corta como esta puede meter en el cuerpo, y por eso sorprende que un equipo como el palentino, con toda su experiencia, haya notado ese miedo cuando ha tenido que atacar la canasta malagueña, y todo a pesar de los porcentajes de tiro.

Pero cuando el miedo aparece, cuando la gente se arruga para tirar, siempre está el capitán Carles Bravo, que junto a Moncasi (gran partido del pivot, muy constante los 40 minutos por fin), sostuvo a los palentinos en la primera parte, para verse acompañados por Garrido y Urko en la segunda.

Lo peor: ¿Exceso de confianza de nuevo?, ¿Miedo a perder el primer encuentro?. Lo cierto es que Quesos Cerrato Palencia dejó que Clínicas Rincón llevara el encuentro a su terreno provocando que los palentinos tuvieran miedo a encarar el aro, provocando numerosas pérdidas en los palentinos, absurdas en muchos casos.

Solo 6 jugadores anotaron por parte de Palencia, 4 en la primera parte.

Ya se ha comentado en más de una ocasión que los palentinos juegan peor en casa que fuera (Quesos Cerrato Palencia ha sido el mejor equipo como visitante), pero no se sabe muy bien si es el equipo el que transmite frialdad a los aficionados, o son estos los que se los trasmiten a los jugadores, porque en la primera parte, salvo los de siempre, apenas se notó a una grada que presume de presionar los rivales. A lo mejor también hubo demasiada confianza en la grada.

Con los trabajadores de Nutrexpa

Los trabajadores de Nutrexpa

Varios trabajadores de Nutrexpa, con familiares en la grada, portaron en el descanso una pancarta con el lema “NO al cierre de Cola Cao Palencia, más de 70 familias a la calle” con lo que quieren denunciar lo que la multinacional quiere hacer y es cerrar la planta de producción de batidos de Palencia de la que dependen, como refleja la pancarta, 70 familias palentinas, un nuevo cierre de una empresa con tradición en Palencia aunque de momento la empresa con sede en Barcelona, no ha anunciado nada definitivo.

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