img_2506Para iniciar la noche, la afición palentina mostraba su cariño a Joan Tomás durante la presentación del equipo balear. A nivel deportivo, se esperaba un partido complicado ante una de las mejores plantillas de la liga, pero el inicio (y desarrollo) del partido hacía presagiar una noche placida para Chocolates Trapa Palencia. De inicio el equipo de Alejandro Martínez ofensivamente atacaba muy bien las debilidades de los baleares, cargaba bien el rebote ofensivo, y mostraban una buena y seria defensa del bloqueo directo y de los interiores. Este buen juego permitía a los palentinos coger rápidamente los diez puntos de ventaja (12-2), en torno a los cuales se movió el dominio local durante el primer cuarto (24-16).

img_2504
En los segundos diez minutos, con Koné, Zubizarreta, Hermanson y Toledo jugando el cuarto al completo a gran nivel, llegando a marcar una distancia de 12 puntos (45-33). Finalmente, solo 8 puntos separaban a palentinos y mallorquines en el descanso (45-37), con Fran Guerra como baluarte del equipo visitante.

img_2523

En el segundo tiempo todo transcurría igual, con un Iberojet intentando acercarse, pero que siempre encontraba la réplica palentina para situarse en una cómoda ventaja (67-54) cuando restaban 37 segundos del tercer cuarto. Una sensación de comodidad, refrendada por los triples de Zubizarreta (70-56) y Cvetinovic (73-60) al inicio de los últimos diez minutos. Mas aún cuando Fran Guerra cometía su cuarta falta (única de su equipo en los diez últimos minutos) al inicio del periodo. Extrañamente ahí comenzó el apagón ofensivo local puesto que se tardó 3 minutos en volver a anotar (Vasturia el 76-69). A pesar de las dificultades para anotar, la ventaja local (78-71) a falta de menos de 3 minutos parecía insalvable, pero nada más lejos de la realidad puesto que los palentinos no volvieron a anotar, aunque dispusieron de balón para ganar, en una acción en que Grimau fallo su tiro a 4 metros (78-78).

img_2583

La prórroga fue coser y cantar para los visitantes cuyas canastas caían como una losa en la mente de los jugadores morados hasta el 87-95 final.