Fue un partido poco vistoso para el espectador, puesto que cada punto se trabajaba a pico y pala. Los palentinos hicieron buenas cosas buenas a nivel defensivo, pero en ataque falto la tranquilidad necesaria para mover el balón con criterio y la toma de decisiones fue muy mejorable. Los locales abrieron un pequeño huevo en el tercer cuarto (46-38) y en un partido de baja anotación como este, eso fue clave aunque los palentinos se acercaron al final de partido con sus dos únicos triples de la noche.

 

No empezó mal el partido Chocolates Trapa Palencia el partido, en un lento intercambio de golpes con el conjunto local que permitía constantes cambios en el dominio del marcador. Diez minutos de puro play-off, donde cada canasta valía su peso en oro para llegar a un 17-16 al final del cuarto.

La salida de segundo parcial permitió a los palentinos abrir una pequeña ventaja (17-22), que rápidamente intentó neutralizar Carles Marco con un tiempo muerto. Tras una canasta de Andrés Miso (20-26), llegó la máxima ventaja de Trapa Palencia y también los peores momentos de juego, ya que a partir de aquí la fluidez ofensiva desapareció dando paso a unos minutos de juego horrible. Aunque a Oviedo le costó muchos minutos neutralizar la ventaja palentina, este apagón ofensivo no fue lo peor que sufrió el equipo de Alejandro Martínez, puesto que los jugadores interiores se comenzaron a cargar de faltas, algo peligroso ante el potencial físico de los interiores locales. Con todo, llegó el descanso con un empate (30-30) que pudo ser peor, de haber aprovechado el conjunto ovetense los numerosos tiros libres de que dispuso (7/12).

El paso por vestuarios sentó mejor al cuadro local que comenzó mandando en el marcador con un triple de Víctor Pérez (33-30) y aunque los palentinos se mantenían en partido, llegaron unos minutos de inspiración de Belemene que con dos triples consecutivos, logró una brecha de ocho puntos (46-38), que en un partido de anotación baja supone un autentico mundo. La ventaja local finalizado este tercer cuarto se queda en 7 puntos de ventaja (47-40) para el equipo local.

 

La calidad y experiencia de los jugadores de Trapa Palencia, les permitió agarrarse al partido, a pesar de perder a Deividas Busma (5 faltas) al inicio de este ultimo cuarto. El potencial del juego interior de Unión Financiera Baloncesto Oviedo, les permitió segundas opciones y además fueron capaces de castigar con canastas fáciles los desajustes que sufría la defensa palentina. Estos últimos diez minutos fueron por momentos, los mejores en cuanto a fluidez de balón del equipo palentino, pero a tres minutos del final, la ventaja local era considerable (59-52). Fue en ese momento, cuando llegó el acierto desde 6,75 de la mano de Sergi Pino y Quique Garrido para meterse en el partido (61-58), con dos minutos por jugarse. Esta reacción, no fue aprovechada por el conjunto colegial puesto que la precipitación marcó los siguientes ataques, buscando acciones desde 6,75 cuando, no era la mejor decisión, todo esto provocó que el equipo palentino no anotase en esos últimos dos minutos, facilitando la victoria local (64-58). 

En resumen, primera victoria local en la serie, que sin ser algo definitivo, si otorga (al ganador) cierta tranquilidad para el partido el domingo. El conjunto palentino tiene mucho que mejorar en el juego ofensivo, donde pocos jugadores han dado el nivel exigible. A nivel individual, Urko Otegi fue el jugador mas regular, con una buena actuación defensiva (especialmente sobre Arteaga) y ofensivamente buscando el punto débil de la defensa ovetense.

El domingo a las 12:15 h. se vivirá el segundo asalto de esta eliminatoria.