Fornas fue el mejor, el más determinanteFord Burgos 77 – Quesos Cerrato Palencia 79

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La historia no recuerda si se juega mejor o peor, la historia solo recuerda los resultados y si ante River Andorra la pasada jornada el equipo palentino desplegó su mejor juego y cayó derrotado, ante Ford Burgos, con un juego más trabado, logró una victoria que sí se recordará porque suma para la clasificación general, da un empuje moral al equipo y porque permite a los palentinos tener la segunda plaza en sus manos con dos victorias de ventaja sobre quien quede segundo.

Fue un partido marcado por los fallos de ambos equipos, pero también por la emoción vivida en los minutos finales en los que ambos cometieron errores, pero que el equipo palentino logró sacar adelante gracias a dos tiros libres de Fornas que fue seguramente el héroe del partido.

Los primeros minutos de partido fueron de dominio local, más por la anotación que por el juego en sí, pero dominando una faceta, la del rebote ofensivo, que hizo mucho daño a los colegiales durante este primer cuarto.

Un  parcial de 6 a 0, con cuatro puntos de Coppenrath, parecía presagiar un típico partido de dominio burgalés, pero un triple de Bravo, devolvía la tranquilidad y daba paso a unos minutos de intercambio de canastas.

La primera señal de alarma para los colegiales se producía con la segunda personal de Forcada. Garrido salía en su lugar, y tras un triple local, el propio base colegial lo devolvía para poner un 15 a 12. Además aparecía Rejón, con un gran mate en contrataque, y después Abouo anotaba un triple para empatar el partido a 17, y tras canasta de Sabat, Fornas, que acababa prácticamente de salir, anotaba uno de sus primeros triples que daban la primera ventaja a los colegiales, casi sobre la bocina, 19 a 20.

Los problemas en el rebote se habían minimizado, ya que se habían permitido demasiadas segundas opciones a los de Casadevall que además las habían aprovechado. Aun así las sensaciones eran buenas.

El cambio de chip con la salida de Fornas seguía haciendo efecto en el inicio de segundo cuarto. El propio Fornas abría con un triple, y con un parcial de 3 a 9, con Fornas como absoluto protagonista, obligaba a Casadevall a pedir su primer tiempo muerto con cuatro minutos jugados.

Gran partido de Quique, muy bienEl parcial siguió aumentando tras el tiempo muerto hasta obtener el equipo palentino una máxima ventaja de 12 puntos, 22 a 34, tras canasta de Fornas. En esos momentos entraba en escena Sabat; el base burgalés anotaba cinco puntos consecutivos para poner un 29 a 36 que obligaba a Lezkano a pedir tiempo muerto con 3 minutos por delante.

De ahí al descanso, los palentinos lograban mantener la diferencia y llegar al mismo con 37 a 44. Quedaban 20 apasionantes minutos.

El descanso permitió vivir otra historia diferente. Casadevall exigió a los suyos mayor intensidad defensiva, y así lo mostraron desde el primer segundo del tercer cuarto.

Esa acumulación de faltas de los locales, más el cambio a zona en el que jugaron durante muchos minutos, comenzó a hacer daño a los palentinos, que ya no encontraban tantas alternativas para anotar, y sobretodo, se encontraban con poco acierto desde el tiro libre.

Estas circunstancias permitían a Burgos recortar diferencias, y todo ello a pesar de señalar una clara antideportiva a Burgos, a falta de 2:30 para el final del tercer cuarto, y con 48 a 53 en el marcador. Un triple de Sabat casi sobre la bocina, dejaba a Burgos con vida, 56 a 57.

La intensidad burgalesa en defensa se mantenía en el cuarto final, con diferencia de criterio, Palencia entraba en bonus pronto, y Burgos lo haría en el minuto final, resultando curiosamente determinante.

Los primeros minutos del cuarto definitivo se vivían al límite. A Rejón le señalaban falta en ataque tras simular Antonio Peña falta (la repetición lo mostró claramente), y un triple de Sabat desde más de 7 metros, especialidad de la casa, permitía a Burgos ponerse por delante tras muchos minutos por debajo, 64 a 62.

Pero no entraban los nervios en los palentinos, Rejón anotaba, Maresch lo hacía de tres pero Barbour empataba poniendo el empate en el marcador 67 a 67.

No había momento de descanso, si Palencia se ponía con 4 de ventaja, los locales se ponían a uno, y con 2:20 para el final del partido, Lezkano solicitaba tiempo muerto. Tras varios tiros libres intercambiados, se entraba en los últimos 40 segundos con ventaja local de un punto, pero un triple de Barbour, a falta de 35 segundos, daba un soplo de aire fresco a los palentinos que entraban en la recta final con ventaja.

Xavier tuvo la oportunidad de empatar o ganar y la perdióBurgos, hasta ese momento sin estar en bonus, se veía obligado a hacer faltas, y en el intercambio de tiros libres, con tiempos muertos entre medias, Fornas anotaba los dos definitivos. Xavier, el ex de Palencia, tenía posesión para anotar y empatar o para ganar, pero se hacía un gran lío o pasos para perder el balón, y el equipo palentino se llevaba la victoria, con sufrimiento, pero gran victoria.

Quesos Cerrato Palencia se quita de encima dos pesos; el primero la maldición de El Plantío, y segundo, una victoria que si las circunstancias son las que tienen que ser, casi les asegura la segunda plaza. Con esta victoria el playoff está asegurado.

Lo que son las cosas, la pasada jornada se jugó como nunca y se perdió (símil futbolístico), en esta, con un juego menos brillante, con los mismos problemas en el tiro libre, con un juego tal vez menos bonito, se ganó. La diferencia, el rival, la pasada jornada el equipo palentino jugó frente al líder, en esta con un rival más parejo a los palentinos.

Lo mejor: La salida de Fornas resultó fundamental para la victoria. Abrió la cancha para que tanto él, como sus compañeros, pudieran anotar, y sus dos tiros libres le dieron la victoria a Quesos Cerrato Palencia. Una semana antes, un triple suyo que se salió, pudo provocar una prórroga. El basket es así. Pero a Fornas hay que unir el resto de sus compañeros, primero en defensa, y en el caso de jugadores como Garrido, muy constante durante todo el encuentro, también un triple fundamental de Barbour que dio un gran aire al equipo.

Lo peor: Esos primeros minutos de juego en los que Palencia permitió demasiados rebotes ofensivos y segundas opciones para los locales que aprovecharon. La defensa zonal local de la segunda parte se atragantó durante momentos, a pesar que en la primera se movió muy bien el balón.

Los tiros libres, de nuevo pudieron ser claves, pero en esta ocasión el equipo palentino ganó gracias a dos de Fornas.