Buena primera mitad de Palencia, Bravo anota con oposiciónUnión Financiera Oviedo Baloncesto 82 – Quesos Cerrato Palencia 76

Estadísticas del partido

No pudo ser, Quesos Cerrato Palencia no pudo ganar en Pumarín, que una jornada más, sigue siendo una cancha inexpugnable, un partido que el equipo palentino tuvo dominado hasta mediados del tercer cuarto pero dejó creer y crecerse a Oviedo, para acabar pagando caro un encuentro que no acabó de romper.

De cara a los aficionados, el partido tuvo espectáculo, emoción, un gran ambiente en las gradas, con dos aficiones entregadas a sus equipos que no pararon de animar en ningún momento. Fue el otro duelo del partido, y en este la afición palentina estuvo a la altura, como así reconoció Natxo Lezkano en la rueda de prensa, “quiero dar las gracias a todos los aficionados de Palencia Basket que se han desplazado hasta Oviedo a mostrarnos su apoyo.”

En lo que fue el partido en sí, Quesos Cerrato Palencia hizo las cosas muy bien durante dos cuartos y medio, para cometer varios errores consecutivos que los locales convirtieron en triples, y cediendo el rebote en la recta final del encuentro que los locales también supieron aprovechar a pesar de las bajas en el juego interior, además de la gran cantidad de tiros libres que los locales tuvieron a su disposición.

Tras un inicio de partido igualado, con intercambios de canastas, los de Lezkano tuvieron la primera oportunidad de ruptura de partido con dos triples consecutivos de Bravo y Forcada que hicieron que el marcador pasara del 7-9 al 7-14 a mitad de cuarto, obligando a Arenas a pedir tiempo muerto.

La buena dinámica palentina seguiría hasta prácticamente el final de este primer cuarto, con buenos minutos de Rejón, que anotaba las dos últimas canastas palentinas, la última en un semigancho sobre la bocina de posesión, que ponía el 11 a 22 en el marcador, 11 puntos de ventaja que alentaban a los aficionados palentinos.

Pero Oviedo, acostumbrado muchas veces a ir a remolque, anotaba 5 puntos, triples de Bassas incluído, para acercar a los locales a solo 6 puntos, 16 a 22.

La afición vibró con Palencia durante muchos minutos

El segundo cuarto se inició con la misma dinámica positiva para Oviedo. Malos minutos de los palentinos con varias pérdidas de balón que permiten a Oviedo situarse a un solo punto, aunque Garrido lograba romper la sequía inicial del cuarto con un robo y canasta en el contrataque.

Víctor Pérez, hoy menos acertado que en otros encuentros, anotaba su único triple del partido para empatar, despertando aun más a la grada asturiana aunque Garrido la volvía a enfriar replicando con otro más.

El partido entraba en una fase con intercambio de canastas y fallos, que mantenían a los palentinos por delante con un margen de dos puntos. Abouo recuperaba un balón y cuando prácticamente estaba machacando la canasta local, recibía una dura falta que los árbitros no consideraban como antideportiva. El africano anotaba el primero de sus tiros libres, pero el segundo lo fallaba y Rejón recogía el rebote ofensivo para asistir a Fornas, que anotaba y recibía falta, anotando además el tiro adicional. Lo que podía haber sido una antideportiva, se convertía en una jugada de 4 puntos, que situaba el marcador en 30 a 36.

Con el equipo palentino metido en bonus muy pronto, los locales lograban mantenerse desde la línea de tiro libre para llegar al último minuto con un inspirado Carles Bravo, que con sus 5 puntos consecutivos lograba mantener la renta palentina en 5 puntos, 40 a 45, con la que se llegaría al descanso tras el fallo en el triple de los locales en el lanzamiento sobre la bocina.

La diferencia a la hora de señalar faltas, fue evidente, en esta, delante del árbitro, no se pitó nadaLos mejores momentos, tal vez, de los palentinos en el partido se producían durante los primeros minutos del cuarto, Rejón abría el marcador, Feliu recuperaba el balón y anotaba en contrataque, y la ventaja poco a poco se iba incrementando y tras un triple del propio Feliu, y una canasta posterior de Rejón, que ponía la máxima ventaja del partido para los palentinos, 13 puntos (43 a 56), el tiempo muerto de Guillermo Arenas a falta de 6 minutos para el final del cuarto, cambiaba la historia del partido.

Tras haber dominado el rebote, y controlado el tiro exterior de Palencia, los locales despertaban, y comenzaban a hacer daño desde esa línea exterior, con un Alvaro Muñoz, ocupando una posición de falso cuatro, que hacía mucho daño a los palentinos que veían como en tres minutos la diferencia pasaba de los trece puntos a los 6, tras un triple del abulense Muñoz. Lezkano pedía tiempo muerto.

El equipo ovetense había logrado entrar en el partido, y como en anteriores encuentros, comenzó a creer en sí mismo, alentado por la grada y a falta de un minuto para el final del tercer cuarto, lograban empatar.

A falta de 24 segundos, Barbour cometía falta sobre el triple Agustín Prieto, que no entraba, pero anotaba los tres puntos que suponían la primera ventaja de los locales tras muchos minutos por debajo. Moncasi empataría sobre la bocina del cuarto.

Con todo por decidir, Oviedo apretaba duro en defensa, entrando al rebote con mucha confianza, y comenzando a sumar y tomar confianza, todo lo contrario que los palentinos, que tras haber controlado el rebote, perdían muchas opciones cediendo numerosos rebotes en defensa, y permitiendo anotar a Oviedo en posiciones cómodas.

A falta de algo menos de 4 minutos, Lezkano pedía tiempo muerto, Palencia estaba 6 por debajo, tras un nuevo triple local, pero aun quedaba tiempo.

Palencia lo intentaba defendiendo con más intensidad, pero mientras los locales llegaban a los tres últimos minutos con solo dos faltas, los palentinos ya llevaban un rato en bonus, una circunstancia que aprovechaban los de Arenas para seguir manteniendo a los palentinos en esos 6 puntos, una diferencia que se mantendría hasta el final, a pesar del triple de Forcada a falta de 22 segundos. Finalmente 82 a 76.

Abouo en una jugada personalUn buen espectáculo en el que Palencia cometió varios errores en el tercer cuarto, permitiendo a los locales meterse en el partido, creer en sí mismos y en una nueva remontada, y ceder además el rebote del que había sido dueño Palencia hasta mitad de ese fatídico tercer cuarto.

Lo mejor: Como dijo Lezkano en la rueda de prensa, lo mejor fue la afición palentina, con cerca de 100 palentinos, que pudieron presenciar el encuentro en una ubicación adecuada a pesar de las carencias del pabellón de Pumarín. No pararon de animar en todo el encuentro y su presencia se hizo notar a pesar del gran ambiente de la afición local.

En cuanto al equipo, el partido se diferencia en esas dos partes, hasta mediados del tercer cuarto, en el que prácticamente todos, salvo alguna excepción, estuvieron a un buen nivel, y la recta final del partido, en la que el equipo perdió su identidad.

Lo peor: Los errores propios de Palencia fueron la clave para que Oviedo se metiera en el partido, unos errores que los de Arenas convirtieron en triples en varios casos, para acabar cediendo además el control del rebote, que permitió rematar la faena a los de Arenas. Tampoco estuvo acertado Palencia a la hora de defender en la recta final, en la que se encontró despistada, como ante Alvaro Muñoz, que ocupando la posición de falso cuatro, hizo daño siempre. Mucha diferencia en los tiros libres para unos, 20 y para otros, 10, mucha diferencia en la permisividad defensiva en función de qué zona se tratase.

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Comentarios de Facebook

  • palentino

    Este equipo en los play offs es candidato al ascenso! Cuando nadie ha ganado allí es por algo…

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