Sin duda Adrian Moss fue el jugador estrella del partido y de la jornada, pero el equipo dio la talla y sin duda esa fue la clave de la victoria. Todos aportaron su granito de arena.

Moss sube el balónMi compañero Bauhauss titulaba la crónica del encuentro “Premio al esfuerzo”, visto el partido y el resultado final, seguramente sea el titular más adecuado, pero pensando de manera individual también se podría haber titulado “GanaMoss”, un juego de palabras demasiado fácil y seguramente injusto para el resto de sus compañeros.

Realmente ayer fue ese partido típico en el que todos salimos con una satisfacción tal que nos hace engordar unos kilitos, un derroche de esfuerzo en el último cuarto tras el nefasto tercero. En algún medio de comunicación se preguntaba el cronista que si preguntabas a cualquiera al final del tercer cuarto si creía en la victoria, te hubiera dicho que no; seguramente era así pero a diferencia de otros encuentros similares en la pasada temporada, no se si porque en el tercer cuarto no habíamos visto a “nuestro” Palencia, o que los colegiados nos habían machacado sistemáticamente, cuando los jugadores saltaron a la cancha para empezar el último cuarto, el público arrancó en aplausos, en ánimos,… y los jugadores creyeron, en sí mismos y en la victoria, y los aficionados se contagiaron en un ambiente de sana locura colectiva y éxtasis con el pitido final.

Trabajo de equipo y fe, fueron las claves… y claro, también Moss. Analizamos la actuación de nuestros jugadores, una opinión personal.

Adrian Moss: Fue la figura del partido y lo fue por ganas de demostrar quién es en esta liga (más que por demostrar algo a Cáceres), porque fue el soporte ofensivo en muchos instantes del partido y no le quemaba la pelota y lo fue porque desquició a un Leon Williams que no pudo pararle más que con faltas (y demasiado pocas le cayeron). Siempre se ofreció, incluso subió la pelota, eligió siempre bien sus opciones de tiro, en defensa superó con creces al “armario” de Williams… es un lujo tenerte aquí, Adrian.

Carles Bravo: No ha sido seguramente su mejor partido con Palencia, de echo ofensivamente estuvo desaparecido del partido hasta los 4 minutos finales y en los dos primeros cuartos tuvo problemas para defender a Zengo, sobretodo en la salida de los bloqueos. Jugó más para el equipo, menos minutos que otros encuentros pero cuando había que asumir la responsabilidad y jugársela ahí estuvo, porque por eso está aquí Carles, para estos momentos. Suyos fueron 8 de los últimos puntos de Palencia, el triple que empataba el partido,…

Michel Diouf: El pivot colegial tuvo algunos problemas para parar a Antelo, un jugador con una gran calidad técnica que puso en apuros al bueno de Diouf en algunos instantes, pero al igual que el equipo, en el último cuarto secó literalmente al jugador de Cáceres además de mostrar su enorme poder reboteador e intimidador.

El gran ambiente entre los jugadores es una gran noticiaJeff Xavier: Tras comenzar el partido a un gran nivel (9 puntos) fue bajando poco a poco su acierto hasta acabar el partido con 1 de 7 en triples, pero si hay algo que valorar y que fue muy importante para Palencia fue su lectura de las líneas de pase de Cáceres, su trabajo de recuperación y de salida de la pelota o acabando un robo de un compañero en el último cuarto en contrataque. No tuvo su día en el tiro exterior pero lo compensa con todo lo demás.

Quique Garrido: No brilló en ataque como la pasada jornada pero fue el director de juego de los mejores momentos de Palencia en ataque y además trabajó muy bien en defensa sobre Dani Rodríguez y Cherry, que pudieron casi siempre con Mena.

Ian O’Leary: Demasiada exhibición física del norteamericano y dobles esfuerzos en ataque para lograr canasta. A pesar de ser un seguro en el rebote ofensivo, ayer no tuvo su mejor noche. Su defensa fue correcta.

Kyle Swanston: Buen trabajo del alero colegial que le ha valido continuar al menos dos semanas más en Palencia. Sin hacer grandes alardes, hizo un buen trabajo defensivo sobre Zengotitabengoa, al que logró parar.

Raul Mena: Sobrio en la dirección pero sufrió en defensa ante Rodríguez y Cherry y ante el colegiado, que solo vio las faltas de Mena pero no las faltas ofensivas de estos dos grandes bases. Le superaron en velocidad y en las salidas de bloqueo.

En cuanto a Lezkano hay que reconocer que estuvo correcto tanto en los cambios como en los momentos más críticos. A pesar del parcial de 2 a 18, Lezkano lo intentó todo para cortar la sangría, pidiendo dos tiempos muertos, el primero con el parcial todavía en 2 a 9, y luego ya con el 2 a 18. Las instrucciones finalmente parece que calaron en los jugadores y suyo también es el mérito de la victoria.

Este próximo sábado el rival será León, y será una buena oportunidad para animar al equipo, ya sea viajando solo o con el viaje de la Peña Basket Morao. Este Palencia, bien merece la pena.


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