Empezaba serio el conjunto de Alejandro Martínez, siempre por delante en el marcador e intentando abrir pequeñas ventajas. Apoyados en un gran inicio de Gustys y Urko dominando el juego cerca del aro y Grimau aportando soluciones a todo lo que sucedía sobre el parqué palentino. Aunque el marcador llegaba a reflejar distancias cómodas (19-10) a los morados se les notaba por momentos ansiosos por intentar romper el partido lo antes posible. Con todo, desde 6,75 los locales lograban una renta cómoda (27-19) para finalizar los primeros 10 minutos.

La entrada de Jugovic iba a aportar mayor peligro a la ofensiva madrileña, y desde el primer instante se le vio inspirado al jugador serbio. Con un fuerte juego interior con Gil y Gabriel cerca del aro, y Tyson Pérez jugando de “tres”, la defensa zonal madrileña comenzó a hacer daño al ataque morado, llegando a igualar el marcador en menos de 3 minutos (27-27). Fue el primer momento de duda morada, solucionado con el regreso de Grimau a la pista. Pero el cuarto ya se movio en distancias cortas hasta el descanso (44-42).

Los primeros minutos del tercer cuarto no variaban en exceso con lo visto en el cuarto anterior, hasta que Chema Gil ponía a su equipo por delante a falta de 8 minutos. Fue el momento de Gutys y Grimau que eran los jugadores más inspirados del partido y los que se encargaron de mantener al equipo por encima en el marcador. Con los cambios (Hermanson, Kone, Zubizarreta, Toledo y Cvetinovic) la defensa morada da un paso adelante y comienza a hacer brecha en el marcador poniendo al equipo con una ventaja superior a los 10 puntos, con la que se llega al final del tercer periodo (72-59). Un minuto antes del final del cuarto, se vivió un hecho que quizás paso inadvertido, pero Aranzabal, tras continuas protestas encontró la técnica que buscaba. Fue una acción muy rentable para el veterano técnico madrileño puesto que logró que en los siguientes 9 minutos, a su equipo solo se le señalase una personal.

Una dinámica positiva que se alargó en el último cuarto y que llego hasta los 18 puntos (81-63) tras uno de los triples de Calvin Hermanson a 5:30 del final. Lo que parecía una fiesta, fue el comienzo del fin de Chocolates Trapa Palencia, en un final absolutamente inexplicable, la inclusión de los veteranos para cerrar el partido, no logro su objetivo viviéndose los peores momentos de juego palentinos. Viendo como la distancia de 10 puntos (85-75) que tenían a 2:31 del final, se reducía drásticamente en poco más de 30 segundos (85-82). En pleno caos morado, los de Alejandro Martínez tuvieron la bola para evitar la prorroga en una acción en la que el balón no entró tras una acción polémica, en que un defensor golpea clarísimamente la red.

En la prórroga, se vio a un Chocolates Trapa muy perjudicando anímicamente y donde se sobrevivía por la calidad individual. Con los morados por delante y a pocos segundos del final, una jugada de fondo muy bien planteada por Canoe era culminada con un triple de Jugovic (94-96) que fue definitiva, aunque los palentinos tuvieron su opción con una última jugada anulada por un palmeo fuera de tiempo.

Chocolates Trapa 94-96 ZTE Real Canoe